¿Nos queda algo por saber de Cleopatra y Marco Antonio?

Quitando lo de la controvertida tumba conjunta que cada año tiene una publicación en todos los medios asegurando su localización, seguramente no tengamos mucho más que agregar ante la cantidad de estudios, ensayos, manuales, obras de teatro, óperas, novelas, películas y un largo etcétera que hablan en multitud de versiones de la vida de Cleopatra, su hermano-marido, Julio César, Bruto, Marco Antonio y demás.

Aún así hay anécdotas más desconocidas que otras, que a todas las marujas de la historia nos encanta saber. Así que allá vamos:

1. La famosa leyenda, que tan pintorescamente recreo Elizabeth Taylor en 1963, del primer encuentro con César, al ser llevada hasta él dentro de una alfombra, para no ser descubierta por su marido (y hermano). No solo es cierta, sino recogida en las fuentes y ¡FECHADA! el 2 de octubre del 48 a.C.

2. En el 46 a.C., tras un tiempo otorgando honores a César, se hizo un desfile de grandes cortejos en Roma, entre el que se incluía una gran estatua de Cleopatra, que estuvo dos siglos expuesta en la capital (tan odiada no sería ¿verdad?).

3. En el año 44 a.C. Cleopatra acompañó a César a Roma y en ese mismo año César va a ser asesinado, mientras posiblemente ella permaneciera en Roma. Ella no estaba allí viviendo la vida romana, sino haciendo algunas gestiones políticas . Al ser asesinado César, la reina se encontraba resolviendo algunos asuntos políticos y tuvo que marcha con celeridad tras el acontecimiento.

4. Cleopatra y César tuvieron un hijo, Cesarión, que supuestamente no era conocido en Roma en el momento del asesinato del padre. Por ello no se creó un partido a su favor en el triunvirato posterior que se formó en el poder. No olvidemos que César había sido nombrado dictador con unos poderes muy amplios.

5. Marco Antonio, tras morir César, iniciaría una campaña de propaganda personal y refuerzo político por Oriente. Para este propósito se hace pareja de otra gobernante oriental, Gláfira, que gobernaba en Capadocia en la península de Anatolia. Gláfira había sido cortesana primero y luego esposa de Arquelao de Capadocia. Solo después de 3 años, en el 41 a.C., empezaría a salir con la Cleo.

Glafýra de «Promptuarii Iconum Insigniorum» de Guillaume Rouille (1518?-1589).

6. El siempre genial Plutarco en sus Vidas paralelas (un escritor-historiador que introduce la forma literaria en sus obras) hace una descripción del primer encuentro entre los futuros amantes, con la presentación de la reina en una gran barca de oro. Pero también relata la tragedia: el suicidio de la reina sobre el cuerpo, ya sin vida, de su amado.

7. La gente de la época tenía sus propios chascarrillos, y llamaban Inimitable vida, al amor de la pareja. Este juego de palabras se conserva en algunas esculturas y hace referencia a la confraternidad que crearon. Por lo que parece en una de estas esculturas se tachó la palabra “vida” sustituyéndola por “pene”, en referencia al miembro viril de Antonio y a la EXTREMA actividad sexual de la pareja.

8. Marco Antonio poco hizo solo, al lado de Cleopatra, Fulvia, su tercera mujer, fue quien financió su carrera militar y que se erigió en favor de la república. También fue la primera mujer que tuvo moneda acuñada con su efigie en Roma. Muere en el exilio a los 38 años, debido a las intrigas por el poder.

Busto de Fulvia en el anverso de una moneda acuñada en Eumea (CC por Classical Numismatic Group)

9. Junto a Fulvia se recogen a otras dos mujeres influyente de esta época: Clodia y Sempronia. Sin embargo, su comportamiento no entraba dentro de los cánones de las «matronas romanas hilanderas» (que solo debían hilar, tejer y estar en casa), por lo que trascendieron con mala fama entre el resto de mujeres porque tendían a “comportarse como hombres”; es decir, dar su opinión, pasarlo bien, tener amantes y vida pública.

Denario acuñado en el 32 a.C. Anverso: Cleopatra con tiara «CLEOPATRA[E REGINAE REGVM]FILIORVM REGVM»; y reverso con Marco Antonio «ANTONI ARMENIA DEVICTA».

10. Cleopatra fue un nombre llevado por muchas reinas, esta a la que hacemos referencia y la más conocida, es concretamente Cleopatra VII Thea Filopator (que me corrijan los filólogos si he metido la pata en algo) última reina de la dinastía lágida de Egipto. Nació en Grecia y fue educada como gobernante aprendiendo todas las lenguas del Mediterráneo, el arte de la diplomacia, ingeniería naval y la medicina (de la que escribió tratados).

11. Una aportación de mi amigo Roberto el biólogo viene de la mano de la anécdota de las perlas de Cleopatra. No es un juego de palabras guarrillo. Se suponía que la reina tenía en su poder las mayores perlas vistas hasta el momento, dignas de quitarle su fama a La Peregrina (joya que sí tuvo en la vida real Elizabeth Taylor). En sus juegos de tortolitos, Cleopatra reta a Marco Antonio a que podía gastarse una fortuna en una sola comida, sumergiendo la perla en una copa de vinagre de vino. Si bien es cierto que el vinagre puede disolver el nácar, necesitaría cerca de una semana para que esto pasara. A Plinio el Viejo, quien nos cuenta la historia, le quedaba mejor darle algo de drama a la situación.

¿Una copita, amigas?

Imagen de cabecera: Cleopatra, de Artemisia Gentileschi (1633 – 1635).

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