7 consejos que le daría a mi yo del pasado cuando empezó la universidad

Si pudieras viajar al pasado y emprender un diálogo contigo misma ¿Qué te dirías?

Sin entrar en el «libro de los arrepentimientos», hubiera agradecido que en el salto del instituto a la universidad alguien me diera una par de reflexiones que he hecho a lo largo de estos años de estudiante perpetua (porque al parecer una nunca deja de estudiar).

No es raro oír a las abuelas decir eso de ojalá ser joven pero con lo que sé ahora. Yo eso de no querer cumplir años nunca lo he sentido y estoy a gusto con mi edad. Tampoco quiero volver atrás. Pero creo que hay determinadas cosas que hay que decir, dejar claro y en las que muchas no hemos caído hasta pasado el tiempo.

PEOR, aún no nos hemos aplicado el cuento a muchos ámbitos de nuestra vida.

Aquí va una lista de consejos que me hubiera encantado saber cuando empecé la carrera, cuando empecé el primer máster, cuando empecé el segundo, cuando empecé con la opo… Bueno, que algunas se aprenden y otras no hay manera. Espero que a muchas les sirva para no caer en mis errores.

1. Usa Mendeley (o cualquier otro gestor bibliográfico) DESDE EL PRIMER DÍA. Este es el consejo más importante y el mejor que podré darte, por eso va el primero. El resto, realmente, es paja personal. Los gestores bibliográficos son herramientas de los ángeles. Tu propia biblioteca y cuaderno de notas en un mismo lugar. Descárgate uno, el que quieras, es gratis y ordena y trabaja todo en ellos. Subraya, toma notas, haz resumen, crea tus propias carpetas, y como van online serán PARA SIEMPRE. Así tu yo del futuro no andará como loca porque sabe que una vez «hizo algo de eso».

2. Ni caso a lo que te digan de los cursos anteriores. Que sí, que muchos pueden ir con muy buena intención y bla bla… pero más de la mitad de veces tratan de excusar o aplaudir su propia experiencia… «tal profesor es terrible», «no hay nadie que apruebe eso», «esa mujer no sabe de lo que habla, tiene muy mala fama en otras universidades», «si apruebas ya date por contenta» (aquí un par de ejemplos reales). No tienes idea de cuál habrá sido la experiencia personal de otros estudiantes, cómo era la dinámica de clase, ni qué quiere ocultar o destacar la persona que «trata de ayudarte». Escucha, asiente, no cojas los apuntes que te ofrecen (ya sabes que no te van a gustar ¿para qué vas a gastar tiempo?), y olvídate.

3. No subas todo lo que hagas a Academia.edu, créeme no es tan bueno y te vas a arrepentir. Ya sé que Señor Doctor Importante te puso muy buena nota, pero apenas andas empezando a escribir o «investigar». Andar subiendo un trabajo de mitad de cuatrimestre, puede que no te parezca bien que esté asociado a tu nombre en un futuro. Es más, te diré, que incluso tu TFG o TFM no te parezca tan bien poco tiempo después… (a parte, te diré en confidencia que muchos docentes de la universidad ven esas cosas y se mofan de ello -dicho en petite comite-).

4. La nota SÍ IMPORTA, por mucho que duela y no te guste. No demuestra lo que vales, ni cuán bueno eres como estudiante, investigador o persona. Pero para muchas cosas del futuro te va a condicionar. Acabas de llegar a la universidad, es complicado adaptarse y la exigencia puede ser grande. Pero desde pedir una beca para investigar a entrar a másteres que están muy solicitados, como el de profesorado, la nota va a ser casi tu única medida.

5. No te estreses por especializarte, por ser una máquina de una micro área. Vas a cambiar de idea, más o menos, mucho o casi nada, pero tu camino seguro que sufre muchas vueltas. Permítete esos cambios y aprender de todo, que a fin de cuentas, no va a ser conocimiento desperdiciado. No te compares porque tal o cual haya empezado desde 2º año a trabajar en su TFG (por favor…).

6. Sí, la nota importa, pero la universidad está más allá de las 4 paredes del aula. Vive todo lo que puede darte la universidad. Apúntate a cursos, lee de todo de lo que hay en la biblioteca (nunca vas a tener un acceso así a libros en tu vida), ve a congresos, clubs, a todo lo que salga en la oferta de todas las universidades cercanas que te permita acceder tu carné de estudiante… Eso te va a convertir en una persona verdaderamente interesante.

7. Cuando te toque empezar cualquier tipo de trabajo-proyecto-etc. escoge LO QUE TE HAGA FELIZ, porque desde el TFG a la tesis, pasando por un cartel o un congreso, es duro. Y hacer algo que no te guste durante semanas, muchas horas al día se hará insostenible. O no lo acabas, o acaba con tu salud. Prepárate también, porque aquí todo el mundo va a opinar: «esto tiene más salidas», «esta es una línea puntera», «¿de verdad quieres trabajar en eso?».

Y ahora tú, ¿Qué sabes ahora que te habría encantado que alguien te dijera hace años?

Imagen principal: Mujeres conversando, Francisco de Goya (1790-1792).

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